lunes, 14 de mayo de 2012

¿Como refleja Patrick Süskind el olor, en la Novela el Perfume? Belén Pagés



Agora portals
Sr García, lengua Castellana.

Introducción:
En este ensayo, voy a explicar como refleja el sentido del olfato Patrick Süskind, en su novela el Perfume. Toda la novela es promovida por el olor, ya sea en un personaje, en una ciudad o en un objeto. Voy a explicar como desde un principio hasta el final de la novela, el olor es su protagonista que da razón a la historia y como el autor juega con el, creando una trama sicológica en el protagonista que solo vive por el olor.

Desde un principio Süskind ya nos da la clave de que el olor, será la trama de la historia. Lo presenta como una obsesión que promueve al protagonista toda la novela a realizar toda una serie de acciones que al final le llevaran a su propia muerte.
Se puede ver como presenta el olor como una identidad importante, y lo que significa para el asesino:
[…] Su única ambición se limitaban a un terreno que no deja huella en la historia: El mundo de los olores.”
Jean-Baptiste Grenouille, nació en un mercado, entre unos putrefactos pescados. Su madre, lo dejó ahí tirado esperando su muerte, pero Grenouille demostró su fuerte supervivencia por mantenerse con vida. Y desde el principio de su nacimiento, lo primero que hace es convivir con el olor, y un olor completamente fuerte y desagradable de tripas y cabezas de pescado.
Es rechazado por la sociedad, y va pasando ya desde recién nacido de mano en mano, puesto que nadie quiere estar bajo su presencia por mucho tiempo. Carece de un hogar estable, y del amor de algún individuo por lo que crece, volviéndose un chico, frio, apático y reservado.
Desde pequeño, el olor forma parte de él mismo, ya que sus primeras palabras, fueron de objetos o personas que su olor le interesó como se puede ver:
[…] Solo dijo sustantivos o, mejor dicho, nombres propios de cosas concretas, plantas, animales y hombres, y solo cuando estas cosas, plantas, animales u hombres le sorprendían de improviso por su olor.”
Grenouille, residía con Madame Gaillard, hasta que marchó a trabajar con el curtidor Grimal, por ese entonces ya era un muchacho, que promovido por el mundo de los olores ya tenía varios aromas memorizados, ya que olía absolutamente todo lo que podía. Sobretodo, y donde más olores encuentra es en París:
El mayor coto de olores del mundo le abría sus puertas: la ciudad de París.”
Pasa el tiempo, y él consigue sobrevivir a todo y sigue ampliando su particular mundo de los olores, que es el único sentido de su vida, ya que por todo lo demás vive sin la menor emoción.
Luego, pasa un suceso significativo, siendo uno de los puntos clave de la historia, que es cuando Grenouille es participe de su primer asesinato de una joven. El olor que desprende de ella, fue un tormento para Grenouille, que sufre hasta no encontrar de donde proviene el olor.
[…]Grenouille sufría un tormento. Por primera vez no era su carácter ávido el que se veía contrariado, sino su corazón el que sufría.”
Luego marchó a trabajar con el perfumista Giuseppe Baldini. Allí, aprende todo sobre el arte del buen olor, y consigue hacer algo que por fin le motiva e interesa, que es crear nuevos olores, y aprender a hacerlo adecuadamente. Algo que le impacta mucho fue el proceso de destilar, que llama mucho su atención y es donde pone mas ímpetu en trabajar.
Una vez que termina sus años junto a Baldini marcha a un rumbo fijo que desvía acabando en una caverna donde se queda 7 años. Ya que se da cuenta que no tiene un olor propio, y quiere crear uno.


lunes, 23 de abril de 2012


Cien años de soledad

La niña jugaba en la arena, montando castillos que el mar se llevaba. Su inocencia aun pura, se reflejaba en su mirada, que con cariño se clavaba en su padre, que absorto miraba las aguas calmadas. La tarde empezó a caer, y las nubes se tiñeron de naranja dando paso a una viento frió que tensó el ambiente. El coronel, tan atormentado y solitario marchó de allí, con su hija cogida de la mano cantando canciones olvidadas, de mil historias que alguna vez recordó.
Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento el coronel aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de 20 casas de barro cañabrava construidas a la orilla de un río de agua diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blanca y enormes como huevos prehistóricos. A él jamás le había gustado el sitio, pero su padre, hombre de pocas palabras y carácter muy tosco, decidió un día de improvisto llevarle a conocer aquel sitio, que fue testigo de tan dulces momentos de su temprana infancia. Uno de ellos fue cuando vio por primera vez la nieve, y pasó la larga tarde riendo y jugando junto a su padre, que poco después murió llevándose con el la seguridad del niño. Fue uno de los mejores momentos junto a su padre, que recordó con añoranza y desesperación. Le hubiera gustado llevar a su hija allí, que conociera y viviera lo que él alguna vez sintió en aquella pequeña aldea. Y ahora al borde de la muerte, se sentía desdichado e impotente. Tenía tanto por hacer, no podía morir ahora, dejando a su niña sola. Quería verla crecer y aprender de este cruel e impotente mundo que tantas heridas le había dejado a él. Pero allí estaba al borde de la muerte, recordando el abandono de su padre por una repentina e injusta muerte.
Él haría lo mismo con su hija, pero no la dejaría sola, podría morir atormentado, pero en paz descansaría sabiendo que la pequeña estaba junto a Melquiades, conociendo mundo. Aquel honrado y buen amigo gitano que conoció años atrás, cuando su mujer Úrsula aun vivía. Recordaba el día que lo vio por primera vez, con su circo de inventos extraños, donde le quiso vender un imán, allí de la forma mas casual e improvista entablaron tal amistad, que a pocos segundos de su muerte, Melquiades sería el protector de la única razón que le daba vida, su hija. Y junto al disparo, se perdió el coronel dejando atrás su mundo tan extraño y peculiar.

“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento el coronel aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de 20 casas de barro cañabrava construidas a la orilla de un río de agua diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blanca y enormes como huevos prehistóricos” (García M. , 1999: 11)

Bibliografía

GARCÍA M. , G. (1999) : Cien años de soledad , de. El mundo, Madrid.

jueves, 8 de marzo de 2012

Desnuda está la tierra

Desnuda está la tierra,
y el alma aúlla al horizonte pálido
como loba famélica. ¿Qué buscas,
poeta, en el ocaso?
  ¡Amargo caminar, porque el camino
pesa en el corazón!.¡ El viento helado,
y la noche que llega, y la amargura
de la distancia!... En el camino blanco
  algunos yertos árboles negrean;
en los montes lejanos
hay oro y sangre... El sol murió... ¿Qué buscas,
poeta, en el ocaso?
’’Desnuda está la tierra‘’ es un poema de Antonio Machado. El poema en cuestión pertenece al libro ‘’Soledades’’ (1903) que fue el primer libro que publicó. Nació en Sevilla en 1875 y murió en Collioure (Francia) en 1939. Fue un poeta modernista de la Generación del 98.
El tema del poema es la soledad del alma del poeta.
Consta de 12 versos y tres estrofas, la rima es asonante y sin estructura ya que las palabras que riman entre si son pocas y sin sentida estructural.
En el primer verso hay un hipérbaton. Un par de encabalgamiento como en los versos 2, 3,4. Hay dos personificaciones, en el verso 2, 3, 5, 9,11... En el cuarto y último verso hay una pregunta retórica.
Se pueden ver dos simbolismos muy usados por Machado que son, El viento que significa la soledad y el camino que significa la vida o el paso del tiempo, que para mi en este poema se usa para ambos significados.
Hay varias características que definen el poema de Machado, que se vió influenciado por el movimiento artístico el modernismo. Usa elementos de paisaje que adquieren valor simbólico, para expresar el rechazo al presente, la insatisfacción por la vida. También hay una renovación de la lengua poética y la estructura.

martes, 6 de marzo de 2012

Comentario de Texto Teatral, Rosita.

Rosita.- Cada año que pasaba era como una prenda íntima que arrancaran de mi cuerpo. Y hoy se casa una amiga y otra y otra, y mañana tiene un hijo y crece, y viene a enseñarme sus notas de examen, y hacen cosas nuevas y canciones nuevas, y yo igual, con el mismo temblor, igual; yo, lo mismo que antes, cortando el mismo clavel viendo las mismas nubes; y un día bajo al paseo y me doy cuenta de que conozco a nadie; muchachas y muchachos me dejan atrás porque me canso, y uno dice: <>; y otro, hermoso, con la cabeza rizada, que comenta: <>. Y yo lo oigo y no puedo gritar, [...] con la boca llena de veneno y con unas ganas enormes de huir, de quitarme los zapatos, de descansar y no moverme más, nunca, de mi rincón.

Tía.- ¡Hija!¡Rosita!

Rosita- Ya soy vieja. Ayer le oí decir al Alma que todavía podía yo casarme. De ningún modo. No lo pienses. Ya perdí la esperanza de hacerlo con quien quise con toda mi sangre, con quien quise y... con quien quiero. Todo está acabado... [...] Quiero huir, quiero no ver, quiero quedarme serena, vacía...(¿es que no tiene derecho una pobre mujer a respirar con libertad?). Y sin embargo la esperanza me persigue, me ronda, me muerde; como un lobo moribundo que apretase sus dientes por última vez.

Fue escrito por Federico García Lorca (1898-19369). Fue un poeta, dramaturgo y prosista español, aunque tuvo destreza en muchas otras artes. Estuvo en la época de la generación del 27, y se dice que es el poeta de mayor popularidad e influencia de la literatura española del siglo xx. También se le considera como dramaturgo una de las cimas del teatro español del siglo xx.
El tema es frustración amorosa.
Hay dos personajes, Rosita y Tía.
Rosita, es una mujer que lleva consigo una frustración amorosa y padece por ello. Nos muestra la insatisfacción que lleva de la vida, al ver como otras mujeres se casan y ella queda soltera y la gente ríe por ese tema.
Tía, es una personaje que tiene participación una sola vez en el dialogo y diciendo muy poco, por lo que no se puede saber mucho de ella, mas que la da pena el estado en que Rosita está.
Solo hay dialogo. El dialogo se desarrolla a través de Rosita que manifiesta insatisfacción por la vida, al ser soltera y las demás mujeres que se van casando y teniendo hijos, y ella que cada vez mas vieja tiene que ver como se ríen de ella, ya que sufre una frustración amorosa de no poder amar al hombre que amó.
No se puede saber exactamente donde transcurre la escena ya que no se hace referencia ni en el dialogo. Pero la escena transcurre de un tiempo de poco minutos, ya que solo es un pequeño dialogo entre Rosita Y Tía.
El conflicto se desarrolla sobre el pasado y la vida actual de Rosita, que lo dialoga con mucha agonía.
Esta obra fue inspirada por la prima de Lorca, Clotilde García Picossi, que mantuvo una relación amorosa con su primo hermano Máximo Delgado García, y acabó casándose él con otra, y ella acabó con una frustración amorosa.
El extracto consta de 24 líneas.
Lorca fue de usar muchos símbolos en sus obras, aquí se refleja uno de los mas típicos, que aparece en la línea 19. Usa la palabra sangra para mostrar la vida, la muerte o sobre el sexo. Para mí en este contexto lo utiliza como la vida, ya que se usa “Con quien quise con toda mi sangre” es decir con toda mi vida.

domingo, 4 de marzo de 2012

Escena VI

El calabozo. Sótano mal alumbrado por una candileja. En la sombra se mueve el bulto de un hombre. -Blusa, tapabocas y alpargatas.- Pasea hablando solo. Repentinamente se abre la puerta. Max Estrella, empujado y tropicando, rueda al fondo del calabozo. Se cierra de golpe la puerta.

Max: ¡Canallas! ¡Asalariados! ¡Cobardes!
Voz fuera: ¡Aún vas a llevar mancuerna!
Max: ¡Esbirro!

Sale de la tiniebla el bulto del hombre morador del calabozo. Bajo la luz se le ve esposado, con la cara llena de sangre.

El preso: ¡Buenas noches!
Max: ¿No estoy solo?
El preso: Así parece.
Max: ¿Quién eres, compañero?
El preso: Un paria.
Max: ¿Eres anarquista?
El preso: Soy lo que me han hecho las leyes.
El preso: Usted no es proletario.
Max: Yo soy el dolor de un mal sueño.
El preso: Parece usted hombre de luces. Su hablar es como de otros tiempos.
Max: Yo soy un poeta ciego.
El preso: ¡No es pequeña desgracia!... En España el trabajo y la inteligencia siempre se han visto menospreciados. Aquí todo lo manda el dinero.
El preso: Estoy esposado.
Max: ¿Eres joven? No puedo verte.
El preso: Soy joven. Treinta años.
Max: ¿De qué te acusan?
El preso: Es cuento largo. Soy tachado de rebelde... No quise dejar el telar por ir a la guerra y levanté un motín en la fábrica. Me denunció el patrón, cumplí condena, recorrí el mundo buscando trabajo, y ahora voy por tránsitos, reclamado de no sé qué jueces. Conozco la suerte que me espera: Cuatro tiros por intento de fuga. Bueno. Si no es más que eso...
Max: ¿Pues qué temes?
El preso: Que se diviertan dándome tormento.
Max: ¡Bárbaros! Los ricos y los pobres, la barbarie ibérica es unánime.
Se abre la puerta del calabozo, y El llavero, con jactancia de rufo, ordena al preso maniatado que le acompañe.

El llavero: Tú, catalán, ¡disponte!
El preso: Estoy dispuesto.
El llavero: Pues andando. Gachó, vas a salir de viaje de recreo.

El esposado, con resignada entereza, se acerca al ciego y le toca el hombro con la barba. Se despide hablando a media voz.

El preso: Llegó la mía... Creo que no volveremos a vernos...
Max: ¡Es horrible!
El preso: Van a matarme... ¿Qué dirá mañana esa prensa canalla?
Max: Lo que le manden.
El preso: ¿Está usted llorando?
Max: De impotencia y de rabia. Abracémonos, hermano.

martes, 7 de febrero de 2012

poema II

Poema II
Yo no soy yo
Soy este
Que va a mi lado sin yo verlo:
que, a veces, voy a ver,
y que, a veces, olvido.
En que calla, sereno, cuando hablo
el que perdona, dulce, cuando odio,
el que pasea por donde no estoy,
el que quedará en pie cuando yo muera.
Este poema fue escrito por Juan Ramón Jiménez. Nació en Huelva el 1881 en y murió en 1959 en Puerto Rico, estudió en la Universidad de Sevilla. Fue un poeta español y ganó un premio Nobel de Literatura. Fue el miembro más destacado del modernismo en la poesía española.
El tema en este caso es la meta poesía.
El poema consta de 9 versos en una estrofa, sin rima.
Hay varios recursos literarios. Anáforas en el verso 3 y 4, y también en los versos 7,8 y 9 aunque también se pueden considerar un paralelismo. Hay un encabalgamiento en el verso 6 y 7.
El poema esta dividido en dos partes, la primera parte habla de él, y a partir del segundo verso comienzo a hablar de la poesía, el tema principal del poema. Habla del significado de la poesía para él, lo que hace por él.
Este poema fue escrito en la etapa de la poesía intelectual. En este poema no se puede ver mucho rasgo modernista, ya que no habla de ningún tema usado en el modernismo, aparte de que su métrica en este poema es totalmente libre. Esto se puede deber a que él vivió dos épocas distintas, al escribir este poema aun no estuviera influenciado por esta corriente literaria. Pero en este poema si que hay una característica que es del autor, y es que busca la eternidad, que la encuentra a través de su propia poesía, ya que por mucho que el muera, siempre quedará su arte.

jueves, 2 de febrero de 2012

comentario de texto, " Sonatina"

La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.

El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.

Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.

Calla, calla, princesa dice el hada madrina;
en caballo, con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con un beso de amor».
Este poema fue escrito Por Rubén Darío. Félix Rubén Darío Sarmiento nació en Metapa el 1867 y murió en León en 1916. Fue un poeta nicaragüense, y el máximo representante del modernismo literario en lengua castellana.
El tema del poema es la libertad que da el amor.
El poema consta de 4 estrofas y 24 versos alejandrinos, con rima consonante que se repite en AABCCB.
Hay varios recursos externos, como unas cuantas aliteraciones en los versos 1 y 4, 10 11 y 12, 21 22 y 23 … también se puede ver un par de encabalgamientos en los versos 13 y 14, 17 y 18 … Y un paralelismo al verso 3.
En la primera estrofa nos cuenta que la princesa está tan triste que no quiere hacer nada. En la segunda estrofa explica que sigue tan triste que no aprecia las cosas que tiene, como su jardín o las gracias del bufón. En el tercero ya dice que lo que la princesa quiere es ser libre, y poder hacer lo que quiera, como volar. Y el cuarto acaba el poema haciendo aparición del hada madrina que le dice que tendrá la libertad que ella quiere con el amor que el príncipe le va a dar cuando llegue a hasta ella.
Hay una metáfora al verso 2, “boca de fresa”. Varias personificaciones, en el verso 6 “ la flor se desmaya”, en el verso 12 “ la libélula vaga”, en el verso 23 “vencedor de la muerte” …
Este poema tiene varios rasgos que se asocian a la técnica de Rubén Darío y al movimiento perteneciente de la época el Modernismo. Se puede ver cierto ritmo de musicalidad y que se evoca del presente y escribe sobre un mundo misterioso con una trama totalmente fantasiosa, como lo es hablar de princesas, en palacios grandes, con un príncipe que la viene a salvar de su soledad. Usa descripción a través del paisaje, usando varios simbolismos con animales como lo puede ser la “libélula” o el “pavo real”. También usa muchos colores como el rosa o el rojo, que fue muy típico del modernismo y el escritor. Rubén Darío fue influenciado mucho en sus poemas por Bécquer que le hizo escribir poema de forma individual y libre, representando en el caso de este poema el valor de la libertad.